Aunque la Cumbia y ésta en particular siempre causaron la sensación de Fiesta en mí e imagino en otros tantos, sensación de alegría y felicidad, no es el caso en el que se presenta mi cita en este título, más bien todo lo contrario, en el sentido más peyorativo, ansioso y crítico es que se me viene a la mente para encabezar lo que tengo para expresar.
Será porque cuando hablo de Fiesta, me refiero a una Fiesta sincera, Fiesta de real diversión, plena felicidad, alegría, Fiesta popular, en las que así como en los Carnavales del Norte se propone un transe profundo, dejándose uno llevar y donde la comunión y el compartir se dan naturalmente. Fiestas que hacen que nos olvidemos de todo para que algo nuevo, algo esperanzador aparezca. Como también ser uno mismo se da naturalmente, aunque sea por un ratito en el que el tiempo por una vez se nos dispone, somos sus dueños, y eso es valioso para los muchos que no podemos contar con el todo lo que quisiéramos. Pero ahí sí, son en esos momentos de Fiesta en donde el tiempo es nuestro y lo podemos gozar con total libertad.
Será por esa mezcla entre fiesta cumbia ciudad y preguntarme que esta pasando que se me vino este título.
Será porque la descripción que hice anteriormente de Fiesta es la opuesta a la que me refleja el PRO en su bunker de festejos por su mayoría en porcentaje de votos obtenidos este 10 de Julio pasado, en donde las cumbias que suenan parecieran pedir a gritos que las saquen de ahí. No pareciera verlas en un su lugar natural.
Será porque es de Naturalidad lo que carece esa Fiesta. Fiesta Marketinera, Fiesta vacía como las palabras y los argumentos que puede llegar a tener alguien que elige votar al Pro. No hay naturalidad, ni sinceridad en esos festejos como tampoco hay motivos de los que eligen al Pro para justificar sus votos.
Me causó cierta angustia esta semana, aunque no me sorprendió el triunfo del Pro, comprobar que la gente y ahí sí, más de la que me imaginaba, eligen de manera democrática esa opción que propone el Pro.
Siempre creí desde que lo leí cuando era muy chica en una nota que le hicieron a Alfredo Alcon que a los sectores de poder les conviene que la gente no piense, ya que alguien que piensa es “peligroso”, y eso es lo que me parece realmente grave de los resultados de estas últimas elecciones que la gente elija la opción del Pro que propone claramente eso, el no pensar.
El Pro, que no hizo más que generar PROblemas eso no hay que aclararlo, esta en evidencia en la Salud, Educación Pública, Cultura, y otros tantos que podríamos desplegar, sin nombrar la desigualdad e ignorancia que todo perdedor, aunque los votos después digan lo contrario, saca a la luz, demuestra y expresa en sus dichos y desempeños.
“Aunque los votos después digan lo contrario”, pero eso es otro tema, así se maneja un perdedor, demuestra lo más bajo de lo que es antes de saber que los resultadotes que lo favorecen, y una vez que el panorama se le vuelve positivo, se transforma en bondad y amabilidad ya que cierta paz del triunfo lo deja habilita para hacerlo, y más si este cuenta con un agente de prensa que le piensa y aconseja positivos este tipo de actitud, digamos que la coherencia como sus fiestas no son algo natural en él, ni que lo caracterizan, esto es algo que en definitiva marca la diferencia entre los verdaderos ganadores y los verdaderos perdedores.
En fin el Pro propone y la mayoría de los porteños comparten, avalan y eligen.
No se piensa.
Si se agarra un bache en el medio de Cabildo y Juramento, la queja se emitirá, si el transporte Público y el tráfico en Capital son caóticos también será emitida esa queja, pero estará mal enfocada, seguramente en la mayoría.
Ese hermanito del no pensar, que se llama ignorar también es lo que propone el Pro sin asco.
Al no pensar muchas veces uno actúa en contra de uno mismo, y eso es lo que legitimiza, le conviene y propone el poder con caras sonrientes, modelo de aparente felicidad y fiestas superfluas no naturales, Fiestas armadas para que la mayoría se deje convencer y conquistar por la comodidad de sentarse a gozar de ese tipo de Fiesta mas cercana a show televisivo copiada del modelo neoliberal que proponen, y que es sin dudas autenticamete Fiesta para pocos (y no hablo de minorias), los demas que la gozen se pondran comodos en sus casas de algun lugar de la ciudad encenderan sus teles y la disfrutaran, para de paso no pensar un rato mas.
Caro T
Caro T